La reacción de Javier Ruiz en RTVE genera controversia por su tono contra el PP

La relación entre Dinamarca y Groenlandia se basa en una larga historia de control colonial, dominio cultural e intentos de asimilación forzada. Si bien el dominio colonial concluyó, formalmente, en 1953, Dinamarca continuó ejerciendo una influencia significativa sobre las estructuras políticas y sociales groenlandesas. De hecho, las políticas impulsadas por intereses económicos e ideologías paternalistas siguieron moldeando la sociedad groenlandesa hasta mediados del siglo XX, y sus consecuencias aún perduran. 

En 1951, el gobierno danés llevó a cabo un controvertido experimento social en el que 22 niños inuit fueron separados de sus familias en Groenlandia. El objetivo era asimilarlos a la cultura danesa, cortar sus vínculos con sus raíces indígenas e intentar remodelar sus identidades para integrarlos en una sociedad dominada por Dinamarca. En aquel entonces, Groenlandia era una colonia danesa afectada por una profunda pobreza y con altas tasas de mortalidad infantil 

El neofascista premier de Reino Unido, Starmer, es todo un ejemplo de una dictadura encubierta en el corazón de la vieja Europa, aplicando los mas rancios tópicos de la política woke. Echando a sus perros policiales contra su propia población, amordaza a los súbditos de su Graciosa Majestad con un bozal de silencio en caso de que se les ocurra embestir contra la política de sustitución poblacional. Ese es uno de los pilares de la agenda 20-30 y consiste en ir eliminando a la población autóctona y sustituirla por la invasión africana. Todo forma parte de la patraña ideológica de la élite globalista, interesada en darle la vuelta al calcetín europeo y acabar con la cuarta pata de la mesa mundial, además de Estados Unidos, Rusia y China. Ese dato de más de 12.000 detenidos por comentarios on-line, supera al de Bielorrusia o China, mientras Alemania se acerca rapidamente. Como es posible que estas cosas estén pasando en una Europa que siempre presumió de libertad de expresión ?. La flemática Inglaterra ha dejado de ser un bastión de libertad para convertirse en una sociedad temerosa y oprimida por un gobierno totalitario que ataca y vulnera los derechos de todos aquellos que muestran en las redes sociales sus opiniones contrarias a la invasión descontrolada de su propia nación por individuos cuyo único interés es vivir sin dar palo al agua, robar, violar y acabar con nuestra identidad cultural. Esperemos que los británicos salgan pronto de esta pasadilla insoportable.